Entrevista con el Alcalde de Quito, Dr. Augusto Barrera
En su calidad de Alcalde, ¿qué mensaje ha traído al Foro Urbano Mundial de parte de sus ciudadanos hombres y mujeres?
Las ciudades son el resultado de un esfuerzo colectivo; son un todo complejo compuesto por foros públicos en los que hombres, mujeres y niños interactúan en cuanto que sociedad y forjan un futuro urbano en un espíritu de libertad y respeto por la diversidad. Crear una comunidad en la cual se viva la vida en toda su plenitud presupone que en las ciudades prevalece el interés general por encima del interés individual. En Quito estamos haciendo transformaciones que, de hecho, son más importantes porque estamos creando una ciudad equitativa, unida, sostenible e inclusiva.
Y en lo referente a sus homólogos, los alcaldes de otras ciudades, ¿qué mensaje les trae basándose en su experiencia de crear una ciudad libre de violencia para las mujeres y las niñas?
Combatir la violencia de género en nuestros países es una lucha en la que todos tenemos que ser proactivos, independientemente del género. Los que, como yo, tenemos el honor y la responsabilidad de dirigir el destino de una ciudad, debemos garantizar diariamente el goce sin trabas de los derechos civiles a través de una serie de soluciones que sean innovadoras e inteligentes pero, y por encima de todo lo demás, creadas colectivamente.
El derecho a vivir una vida libre de violencia es un derecho que nos beneficia a todos -mujeres, niñas y hombres-, ya que nos hace pensar de manera nueva y radical acerca de las relaciones entre los seres humanos de modo de garantizar que las áreas comunes de las ciudades sean más democráticas, más igualitarias y más humanas.
Los cambios culturales son más difíciles de lograr en una sociedad y alcanzar esas metas tiene que ser la obligación de todos los que trabajamos para garantizar que la vida sea mejor, más digna y que ofrezca condiciones de vida que sean más equitativas.