¿Cómo puede tu municipio establecer un entorno seguro y protector para sus niños, niñas y adolescentes, libre de violencia y donde puedan ejercer sus derechos? El psicólogo Javier Romeo Biedma nos da cuatro claves
Todos necesitamos contar con un “entorno seguro”, un espacio libre de violencia, en el que todas las personas se rigen por el respeto a los derechos humanos y donde existe un trato afectivo. Si aplicamos esa necesidad a la infancia, dicho entorno ha de tener además una función clave: velar por los intereses específicos de niños, niñas y adolescentes, bajo una perspectiva de derechos: esto se traduce en el interés superior del niño o la niña.
Esa es la definición que ha ofrecido el psicólogo F. Javier Romeo Biedma, miembro de Espirales Consultoría de Infancia, durante su ponencia en el marco de la primera jornada Ciudades Amigas de la Infancia de Castilla la Mancha. En evento, titulado “Cómo actuar ante las diferentes formas de violencia entre niños, niñas y adolescentes en el ámbito municipal”, fue organizado por UNICEF Castilla la Mancha y la FEMP-CLM, con la colaboración de la JCCM, y tuvo lugar en Toledo el pasado jueves 3 de octubre.
El psicólogo ha aclarado que la existencia de estos espacios es clave para el desarrollo pleno del niño o niña: si no se cuenta con ellos “se puede dar un desarrollo pero incompleto, mermado”. Por ejemplo, si el niño o niña ha sufrido un daño previo (debido a su historia de vida, familia de la que proviene, crisis, salud…) va a necesitar un entorno seguro para poder recuperarse y sobreponerse a esas dificultades. En su intervención, además de introducir el concepto de entornos seguros y protectores para la infancia y adolescencia, el psicólogo se ha encargado de abordar las medidas que un municipio debe tomar para constituirlos.
Los cuatro niveles de un entorno seguro y protector
1. Nivel físico
Que el espacio sea seguro y adecuado a nivel físico supone varias cosas. Entran en este nivel aspectos como la localización del espacio (o la cercanía entre servicios; muchas veces los centros o espacios para niños y menores están fuera del municipios, mal comunicados, mal iluminados…). Debe también tener accesibilidad para personas con problemas de movilidad, unas dimensiones y distribución apropiadas y contar con los aspectos básicos de seguridad física, evitando algunos riesgos específicos.
[...]