Durante mi vida siempre me consideré un joven tímido, indeciso, sumiso, sin sueños ni metas. Con una familia desfuncional. Desde muy temprana edad comencé a consumir alcohol, tiempo después el alcohol me consumió a mí. A pesar de mi desordenada vida, logré graduarme del bachillerato, ese mismo año cumplí la mayoría de edad. El camino se veía difícil, con violencia, drogas y pandillas, el único camino que me esperaba era la cárcel o la muerte. Una tarde que me dirigia junto a mis amigos, por esas calles llenas de casquillos y sangre. Pasan dos tipos en una moto y acribillan a balazos a 4 de mis amigos, veía como los dejaban sin vida. Ha sido el momento más triste de mi vida. No podía seguir en ese ambiente, necesitaba darle un giro de 360 grados a mi vida.
Salgo a buscar trabajo, y me topo con la barrera de la desempleabilidad. Con el estigma que la sociedad tiene de los jóvenes. Me encuentro decepcionado de mi vida, pensando seriamente en quitarme la vida. Un día pasando por la casa de una tía, y le platico mi situación, ella me comenta de un programa que ayuda a jóvenes de escasos recursos a encontrar trabajo y capacita en cursos de oficio.
Ese programa cambió mi vida.
Creo que la vida me había dado una segunda oportunidad y esa oportunidad se llamaba "Jóvenes Constructores" . Que lo puedo describir como un “Oasis en medio del desierto”. Me ayudo a encontrarme conmigo mismo, encontré una familia, un lugar seguro donde podía expresar mis sentimientos e ideas sin temor a ser rechazado. Me brindó herramientas para manejar mis emociones. Descubrí que en mi corazón había liderazgo y servicio. Al descubrir mis pasiones, empecé a participar en servicios comunitarios, sirviendo al prójimo, participando en eventos para el desarrollo de mi comunidad. Me convertí en un líder; líder de mi vida, familia y comunidad.
Me encontré.
Al terminar el curso del programa de jóvenes. Creó un plan de vida y empiezo lograr mis metas. Encuentro un trabajo estable, empiezo a estudiar en la universidad, participo en comités comunitarios, cursos de enseñanza política, grupos que promueven el voto para la juventud.
Creo que estoy logrando un cambio social y estoy logrando quitar ese estigma que tienen los adultos sobre los jóvenes. Todos los días me levanto con el propósito de aportar mi granito de arena para construir un mundo diferente.
Fernando Cardona.